En las tórridas tardes de verano y en las mañanas frías del mes de enero el vientre de la máquina gestaba y daba a luz el alimento de los edificios,vomitando el cemento para formar las columnas como el cuerpo forma con la sangre los músculos y la piel por encima de los huesos, así el hormigón iba cubriendo el esqueleto de alambre que iniciaba su ascensión a los cielos .
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